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Cómo escoger el nombre de tu marca

Cuando creamos un proyecto desde cero, o queremos lanzar un producto al mercado, una de las cosas más importantes en las que tenemos que pensar es en la identidad e imagen de marca del mismo. Escoger un nombre para la marca no es tarea sencilla, pero será lo primero que nuestros potenciales usuarios o clientes vean, por lo que tenemos que cuidar mucho qué nombre e imagen escogemos.

Hoy nos vamos a centrar en algunos trucos para saber cómo escoger un buen nombre para nuestra marca.

A la hora de pensar en un nombre, lo mejor es hacer un primer brainstorming o lluvia de ideas entre nuestros conocidos cercanos, socios, trabajadores, amigos e incluso potenciales clientes o usuarios. Esto nos va a dar una gran base sobre la que trabajar, y sobre todo nos va a facilitar huir de aquellas ideas o conceptos que a nosotros nos suenan muy bien, pero a nuestro público objetivo no.

Una vez hecho esto, teniendo ya claros los conceptos e ideas que queremos transmitir, debemos centrarnos en evitar errores comunes, aquí os describimos algunos de ellos.

01. Intenta que sea fácil de recordar

Es una de las mayores claves del éxito, y en nuestro caso nos funciona. Si tienes que decirle a alguien el nombre de tu empresa por teléfono o en persona, y no puede apuntarlo o no tienes tarjetas para darle, si es fácil de recordar le facilitarás mucho el trabajo, y la siguiente vez que habléis se acordará de ti y de tu marca.

02. No debe ser demasiado largo

Hay marcas que tienen el nombre más largo de lo debido y pese a eso han triunfado, aunque a la larga se acaben acordando (como por ejemplo Harley-Davidson Motor Company, o simplemente Harley), pero no son buenos ejemplos. Si quieres que tu nombre de marca sea fácil de recordar, cuanto más corto mejor.

03. Que suene bien

Esto parece obvio, pero es necesario que la marca suene bien al pronunciarla en voz alta. Debemos evitar cacofonías, o ambigüedades en la pronunciación, ya que esto hará que o bien suene extraño, o que alguien no sepa cómo lo tiene que escribir.

04. No debemos tener que deletrearlo

Hemos de pensar en un nombre que se pueda decir por teléfono sin necesidad de deletrear (todos hemos pasado por ese «No, con uve», «Sí, con hache al principio», «No, no, son dos palabras…»), y en todo caso, si hay que dar explicaciones deben ser fáciles (por ejemplo: «Armadillo Amarillo, como el animal y el color»).

Si hemos de deletrear o dar más explicaciones de la cuenta, puede que el interlocutor no esté seguro de si la marca es correcta, e incluso puede hacer que alguien que esté interesado en ella no llegue nunca a nuestra web o a una página con información por no escribirla bien.

05. Piensa en el/los idioma/s de tu público objetivo

Muchas veces pensamos en tener un nombre de marca con 2 ó 3 palabras en inglés, que suene muy tecnológico y muy geek, y resulta que lo que tenemos es una tienda de zapatos en el centro de Dos Hermanas, donde nuestros usuarios potenciales no hablan inglés sino que la gran mayoría hablan español… Tenemos que pensar en nuestro público objetivo, y crear el nombre de marca en consecuencia. Si nuestro público objetivo tiene más de un idioma (porque vayamos a internacionalizar el proyecto por ejemplo) entonces sí pensemos en un nombre que sirva para todos los idiomas posibles, y si son muchos, mejor en inglés.

06. Piensa en el posicionamiento, pero no mucho…

El posicionamiento de la marca es importante, pero es una fase muy posterior a la que estamos. No debemos meternos en Google Adwords a mirar número de búsquedas para usar una palabra clave u otra para la marca, ya que lo que queremos es transmitir un concepto, no generar SEO antes de tener el proyecto en marcha. Debemos pensar en transmitir a nuestros usuarios lo que sea necesario, ya posicionaremos la marca después.

07. Que tenga significado… o no

Aquí hay que tomar una decisión importante. Si ponemos un significado a la marca, o directamente la misma explica a qué nos dedicamos, nos va a facilitar mucho la vida, pero nos podemos encasillar. Por ejemplo, si tu marca se llama «Tu web fácil» será complicado que más adelante posiciones esa marca para hacer aplicaciones móviles. Por ese motivo tenemos que pensar bien en qué significa nuestra marca, y si va a ser necesario dar explicaciones o no (nosotros las damos cuando nos preguntan por el Armadillo, si tienes curiosidad puedes preguntarnos ;)).

08. Diferénciate de la competencia

Al hacer el brainstorming inicial, es imprescindible hacer también un benchmark o análisis de la competencia, y eso incluye ver sus nombres, pero no para copiarlos, si no para que nos sirvan de inspiración, y ver cómo transmiten ellos el concepto sobre el que estamos trabajando. Es muy típico intentar poner un nombre parecido a la competencia para aprovecharnos de su posicionamiento, pero con esto sólo confundiremos al usuario o visitante, y a la larga será peor para nosotros. En este caso, es mejor innovar que copiar.

09. Que no esté registrado

Este punto es evidente pero crítico. Es tu marca, así que debes poder registrarla, por lo que como mínimo fíjate que no haya un nombre de dominio que se llame igual, porque si no después tendrás que cambiarlo y todo el branding que hayas hecho se perderá. Hay varios tipos de registros patentes, según el mercado al que te vayas a dirigir, por lo que una primera búsqueda no está de más.

10. No uses signos o extensiones por que sí

No seas de los de «2.0», «xxx Tech», «xxx And Co», «Global xxx» «e-xxx». Eso no aporta valor a la marca, y demuestra que no has trabajado mucho el concepto que quieres transmitir, además de no diferenciarte de la competencia. Mejor piensa desde cero, y si alguna de esas palabras cabe, entonces úsala.


Todo este proceso es un mareo, que siempre parece que dura mucho, y siempre estás seguro de que te estás equivocando, o al tomar una decisión piensas que deberías seguir pensando, pero es muy importante hacerlo bien, ya que a la larga va a dar sus frutos.

Y tú, ¿cómo decidiste el nombre de tu marca?

Carlos Cuadrado

Armadillo Originario. Licenciado en sociología, emprendedor, apasionado de la tecnología... y motero.

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