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Blockchain: ¿Qué es y para qué sirve?

Hoy queremos profundizar en el concepto de Blockchain o Cadena de Bloques, una nueva tecnología que cambiará nuestra forma de relacionarnos y comprender el mundo digital.

Hace poco tuvimos el placer de conocer a Javier Martín, CEO de Loogic. En la ponencia que dio nos explicó el concepto de Blockchain de tal forma que se hace muy fácil de entender. Basándonos en esta experiencia queremos daros nuestra visión de qué es Blockchain.

¿Qué es Blockchain?

Cada vez se escuchan más términos que tienen que ver con ello, como Bitcoin, Granja, Minería… Empecemos por algo más fácil, la definición que aparece en Wikipedia:
Una cadena de bloques, también conocida por las siglas BC (del inglés Blockchain)​ es una base de datos distribuida, formada por cadenas de bloques diseñadas para evitar su modificación una vez que un dato ha sido publicado usando un sellado de tiempo confiable y enlazando a un bloque anterior.​ Por esta razón es especialmente adecuada para almacenar de forma creciente datos ordenados en el tiempo y sin posibilidad de modificación ni revisión.

No es fácil de comprender, así que tratemos de entenderlo mejor con un ejemplo. Imaginemos que tenemos una base de datos (por ejemplo un archivo de Excel en el que vamos añadiendo líneas, una debajo de otra) y lo tenemos guardado en un servidor en la nube (en Dropbox por ejemplo). De esta forma el fichero es único y dónde está almacenado también, por lo que sincronizarlo (hacer un cambio en el fichero y sobreescribir el anterior) es algo que se puede hacer una forma muy sencilla, ya que sólo hay una copia del fichero en mi ordenador y otra en el servidor, y al hacer los cambios no pasan por ninguna validación.

Ahora pensemos que ese fichero está replicado en miles de ordenadores en todo el mundo, y que al hacer cualquier cambio en ese fichero, los miles de ordenadores lo tengan que validar comprobando ese cambio con su propia copia. Cada vez que intentemos hacer un cambio en ese fichero, este sólo se tomará por bueno a través del consenso de la mayoría de los ordenadores de la red, por lo que el nivel de seguridad es infinitamente mayor. Se entiende además, si un ordenador de esa red desaparece no supone un problema (no pasaría lo mismo si desapareciese por ejemplo el servidor de Dropbox).

Hay una última diferencia importante: nada de lo que se entra en Blockchain se puede borrar o modificar, sólo se puede añadir información, y siempre bajo consenso.

No lo acabo de entender bien… ¿debo fiarme?

Está claro que es un concepto muy complejo y difícil de asimilar, pero es muy importante que tengamos en cuenta que no hace falta comprenderlo del todo ni entender cómo funciona, lo único que hay que hacer es… fiarse.

En el momento en el que vivimos no nos paramos a entender cómo funciona Internet (mucha gente lo usa y ni siquiera sabe definir qué es). Tampoco nos paramos a comprender a fondo los protocolos que lo sustentan, pero ya nos fiamos totalmente de su funcionamiento (confiamos en la matemática y en el software, y eso es suficiente). En base a esa confianza hemos incluido Internet en nuestra vida diaria.

Comprender a fondo el funcionamiento de Blockchain es igual de complicado que en el caso de Internet (y en la mayoría de los casos innecesario), ya que además hay un problema añadido: es tan cambiante que en un período de tiempo corto tendríamos que asimilar demasiada información para poder llegar a entender qué hay detrás de esta nueva tecnología.

Así pues, poco a poco debemos comenzar a creer en este sistema y generar esa confianza necesaria, pero para que esa confianza no sea ciega al menos basémonos en estos dos conceptos:

  • Se basa en la criptografía, que a día de hoy es la forma más segura de cifrado. Esto quiere decir que desencriptar la información es extremadamente complejo, mucho más que con algunos sistemas existentes en los que confiamos.
  • Se basa en el consenso distribuido. Como hemos explicado Blockchain está distribuido en miles de ordenadores y no en un solo servidor o conjunto de ellos, lo cual lo hace muy seguro y confiable.
Si tomamos estos conceptos como buenos, entonces entenderemos que podemos (y debemos) confiar en Blockchain.

Vale, me fio. Pero… ¿para qué me sirve?

En base a esta confianza que acabamos de generar, se pueden construir muchas cosas sobre Blockchain, y sobre todo aquellas que generan o tienen un valor (dinero, propiedad intelectual, identidades, etc.). Vamos a ver algunos ejemplos que harán que sea un concepto menos abstracto.
  • Criptomoneda: la más famosa es Bitcoin, que hace poco llego a tener un valor de cerca de 5000USD.
  • Software sobre Blockchain: por ejemplo Cerium, software de forma de pago sobre Blockchain.
  • Aplicaciones de todo tipo: por ejemplo Storj, una alternativa a Dropbox sobre Blockchain.
  • Nuevas forma de negocio: el surgimiento de las ICOs, startups que en vez de acciones ofrecen tokens, que se pueden intercambiar por servicio de la empresa o ser vendidos.

Y entonces, ¿por qué hay tanta reticencia?

Bueno, no todo es positivo. Es una tecnología relativamente nueva, sobre la que aún se está trabajando, y con la que queda mucho por andar. Lo que está claro es que este tipo de tecnología y todo lo que se deriva de ella es el futuro, esto no quiere decir que vaya a desplazar o eliminar la existente, pero será un actor que irá ganando mucho peso con el paso de los años, así que observemos con atención su evolución.
Carlos Cuadrado

Armadillo Originario. Licenciado en sociología, emprendedor, apasionado de la tecnología... y motero.

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